Desalinización mediante Ósmosis Inversa: Eliminación de Salmuera

La eliminación de salmuera supone un problema medioambiental que debe ser considerado y estudiado a la hora de proceder a la instalación de una planta desalinizadora.

En la mayoría de los casos, la manera más sencilla de eliminar el flujo más importante de salmuera (70 a 55% del flujo de entrada) es descargarlo al mar mediante una tubería de salida de salmuera.

La concentración de la salmuera varía entre 50 y 75 g/L y tiene una densidad mucho mayor que el agua de mar. Por lo tanto, tiende a sedimentar en el suelo marino cercano a la salida de la tubería (efecto de penacho), creado una capa con alto contenido en sal que afecta negativamente a la flora y fauna marinas, así como a cualquier actividad humana relacionada.


Los siguientes tres conceptos han sido identificados como soluciones realistas para la eliminación de la salmuera:

MEZCLADO
DIFUSIÓN
DILUCIÓN

Para evitar el efecto penacho, la salida de salmuera debería acabar en una fuerte corriente marina para favorecer el mezclado de la salmuera con el agua de mar.

Otra opción para mejorar la difusión de la salmuera es perforar la tubería de salida y añadir difusores de boquilla compuestos por válvulas de retención de caucho. En este caso será necesario instalar una bomba de descarga de salmuera para proporcionar suficiente presión.



Cortesía de TIDEFLEX

En los casos en los que se aplica un límite máximo para los desechos de salmuera (en Francia por ejemplo el máximo está fijado en un 10% por encima de la salinidad del agua de mar), una posible solución es diluir la salmuera con otra fuente de agua como:

- Una corriente de agua dulce natural (agua de río), si la planta está situada cerca de un delta.

- Un vertido de efluentes de aguas residuales al mar.

-  Agua de mar proveniente de la bomba de admisión, la cual requiere una capacidad de admisión mayor.