Eutrofización de los cuerpos de agua Por Lara Fabrizi

La eutrofización es el enriquecimiento de un cuerpo de agua con nutrientes, especialmente nitrógeno y fósforo, que puede incrementar el crecimiento de algas y plantas acuáticas.

Crecimiento localizado de algas a lo largo de la orilla de un lago de agua dulce
El enriquecimiento con nutrientes puede favorecer el crecimiento excesivo de algas en lagos y otras aguas superficiales.

¿Qué causa la eutrofización?

El nitrógeno y el fósforo son esenciales para la vida acuática. La eutrofización puede producirse de forma natural durante largos períodos a medida que se acumulan los nutrientes, pero las actividades humanas pueden acelerar el proceso al aportar nutrientes en exceso. Entre las fuentes habituales se encuentran la escorrentía de fertilizantes y estiércol, los vertidos de aguas residuales, la escorrentía pluvial urbana y la deposición atmosférica.

La respuesta varía entre los distintos cuerpos de agua. La luz, la temperatura, el flujo del agua, la profundidad y el equilibrio entre nitrógeno y fósforo influyen en si los aportes de nutrientes provocan proliferaciones de algas o un crecimiento excesivo de las plantas.

Efectos sobre la calidad del agua y la vida acuática

La disponibilidad excesiva de nutrientes puede aumentar la biomasa de algas y plantas acuáticas. El crecimiento denso puede reducir la penetración de la luz, alterar el hábitat e interferir con el uso del agua. Cuando la materia orgánica resultante respira o se descompone, puede consumir oxígeno; en aguas poco mezcladas o estratificadas, esto puede contribuir a una baja concentración de oxígeno disuelto (hipoxia), especialmente cerca del fondo o durante la noche. Algunas cianobacterias (a menudo llamadas algas verdeazuladas) pueden producir toxinas, pero no todas las proliferaciones son tóxicas.

Estos efectos pueden causar estrés o la muerte de peces y otros organismos acuáticos, alterar la composición de especies y afectar al sabor, el olor o el tratamiento del agua. Su gravedad depende de los organismos presentes y de las condiciones locales.

Reducción de los aportes de nutrientes

La gestión a largo plazo se centra en reducir las cargas de nutrientes en toda la cuenca hidrográfica que aporta agua al cuerpo de agua afectado. Las medidas pueden incluir un uso más eficiente de los fertilizantes, el control de la erosión y la escorrentía, una mejor eliminación de nutrientes de las aguas residuales y la gestión de las aguas pluviales y el estiércol. La combinación más eficaz depende de las fuentes y de la hidrología del cuerpo de agua afectado.

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